La periodontitis, comúnmente conocida como piorrea, es una infección crónica de las encías y el hueso que rodea los dientes. Más allá de sus efectos locales (inflamación, sangrado, movilidad dental e incluso pérdida de piezas), un creciente cuerpo de evidencia científica señala su conexión directa con la salud cardiovascular. En este artículo exploramos los mecanismos, la evidencia clínica y los protocolos de manejo que integran la odontología y la cardiología.
La boca no es un compartimento aislado del resto del organismo. Las bacterias periodontopatógenas, como Porphyromonas gingivalis, pueden ingresar al torrente sanguíneo a través de las encías ulceradas y diseminarse sistémicamente. Esto desencadena una respuesta inmune que eleva mediadores inflamatorios como la proteína C reactiva (PCR), interleucina-6 (IL-6) y fibrinógeno, los mismos que promueven la disfunción endotelial y la formación de placas ateroscleróticas. El tratamiento periodontal profesional no solo elimina las bacterias locales, sino que ha demostrado reducir significativamente estos biomarcadores, mejorando la función vascular.
Múltiples metaanálisis y estudios prospectivos han confirmado que los pacientes con periodontitis moderada o severa presentan un riesgo entre un 25% y un 90% mayor de sufrir infarto de miocardio, ictus u otros eventos cardiovasculares mayores, independientemente de otros factores como el tabaquismo o la diabetes. La Federación Europea de Periodoncia (EFP) y la Federación Mundial del Corazón (WHF) publicaron en 2019 un consenso conjunto que reconoce la periodontitis como un factor de riesgo independiente y recomienda su evaluación en la práctica cardiológica. Para profundizar en estos hallazgos, te recomendamos leer nuestro artículo El Impacto de la Salud Periodontal en el Riesgo Cardiovascular, donde analizamos en detalle los protocolos clínicos y la evidencia más reciente.
La conexión bidireccional entre periodontitis y enfermedad cardiovascular exige un enfoque multidisciplinar. En Clínica Dental Ivan Morant aplicamos protocolos de diagnóstico periodontal exhaustivo (sondaje electrónico, evaluación de sangrado, pérdida de inserción) en todos los pacientes, especialmente en aquellos con antecedentes de riesgo metabólico o cardiovascular. Nuestra filosofía de trabajo integra la odontología restauradora y la periodoncia regenerativa con un seguimiento personalizado que contempla el impacto sistémico de la salud bucal.
El control de la periodontitis a través de limpiezas profesionales, raspado y alisado radicular, y visitas regulares al dentista es una estrategia costo-efectiva para reducir la carga inflamatoria sistémica. Los pacientes con enfermedad cardiovascular diagnosticada deberían incluir una revisión periodontal en su plan de cuidados. Asimismo, desde la consulta odontológica debemos estar atentos a los signos de alerta y derivar oportunamente al cardiólogo cuando se detecten factores de riesgo compartidos. Mantener unas encías sanas no solo preserva tu sonrisa, sino que protege literalmente tu corazón.
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